En medio de una crisis medioambiental y del coste de la vida, existen algunas maneras de ahorrar dinero a la vez que apoyamos el medio ambiente, como conservar nuestros dispositivos móviles durante más tiempo, repararlos si se estropean o comprar una versión reacondicionada.
De hecho, algunos fabricantes están lanzando kits de reparación para sus teléfonos, diseñados para reparaciones caseras. Todo esto recuerda mucho al exitoso libro espiritual "Zen y el arte del mantenimiento de motocicletas", lo cual sin duda es algo positivo.
Además de la recompensa económica y ambiental que supone reparar un objeto en lugar de reemplazarlo, el zen afirma que repararlo uno mismo también conlleva una recompensa espiritual y terapéutica. De ahí que la gente dedique horas a restaurar coches clásicos o a arreglar sus propias bicicletas. Es beneficioso tanto para la salud mental como para el bolsillo.
Si te gustaría intentar reparar algo tú mismo, o simplemente contratar a alguien para que lo haga por ti, ¿qué fabricantes producen los dispositivos más fáciles de reparar? Un estudio realizado por The Electronics Hub analizó los tiempos promedio de reparación de iFixit y el nivel de dificultad de las instrucciones disponibles en línea.
Para quienes no conozcan iFixit, se trata de una comunidad global de personas que se ayudan mutuamente a reparar cosas y que cuenta con un portal en línea que alberga miles de manuales de reparación, tutoriales y guías prácticas.
Según The Electronics Hub, el Motorola Moto G7 de 2019 fue el más fácil de reparar, tardando solo unos 25 minutos. En segundo y tercer lugar quedaron Samsung con el Galaxy A40 y el S22 Ultra , seguidos de cerca por el iPhone 11 Pro Max y el iPhone 13 .
iPhone 14, el modelo más reciente, no se quedó atrás, lo que demuestra cómo Apple está intentando facilitar las reparaciones.
En el otro extremo, a los probadores de iFixit les llevó más de una hora reparar el Google Pixel 7, lo que dificulta encontrar una solución casera.
Lo que está claro es que cuanto más fácil nos resulte a nosotros o a los fabricantes reparar los dispositivos tecnológicos, más tiempo podremos seguir usándolos y menos cosas nuevas habrá que fabricar, lo cual solo puede ser algo positivo para nuestros teléfonos, nuestros bolsillos y el planeta.
